Diabetes mellitus tipo 1

PorErika F. Brutsaert, MD, New York Medical College
Revisado porGlenn D. Braunstein, MD, Cedars-Sinai Medical Center
Revisado/Modificado Modificado dic 2025
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Datos clave

La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad autoinmune que implica la destrucción de las células secretoras de insulina del páncreas, lo que conduce a una secreción deficiente de insulina, niveles elevados de glucosa en la sangre (hiperglucemia) y, finalmente, resistencia a la insulina.

  • Los síntomas tempranos están relacionados con la hiperglucemia e incluyen sed excesiva, hambre excesiva, micción excesiva y visión borrosa.

  • Los médicos diagnostican la diabetes tipo 1 midiendo los niveles de azúcar en sangre y buscando evidencias de que el sistema inmunitario del cuerpo está atacando a las células del páncreas que producen insulina.

  • También la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos e incrementar el riesgo de infarto de miocardio, de accidente cerebrovascular (ictus, infarto cerebral, derrame cerebral), de enfermedad renal crónica y de pérdida de visión.

  • La diabetes puede dañar los nervios y causar problemas en el sentido del tacto.

  • Las personas con diabetes de tipo 1 necesitan tomar insulina y seguir una dieta saludable que sea baja en carbohidratos refinados (incluido el azúcar), grasas saturadas y alimentos procesados. También necesitan hacer ejercicio y mantener un peso saludable.

La diabetes mellitus tipo 1 es un trastorno autoinmune en el cual la cantidad de azúcar en la sangre es más elevada de lo normal. En un trastorno autoinmune, los mecanismos normales de defensa del cuerpo atacan a sus propias células como si fueran extrañas.

(Véase también Diabetes en niños y adolescentes.)

Causas de la diabetes mellitus tipo 1

El sello distintivo de la diabetes tipo 1 es:

  • Destrucción autoinmune de las células del páncreas, que conduce a una producción insuficiente de insulina

En la diabetes mellitus tipo 1, la producción de insulina está ausente o es gravemente deficiente debido a la destrucción autoinmune de las células pancreáticas. La reacción autoinmune puede desencadenarse por una exposición ambiental en personas genéticamente susceptibles. La destrucción progresa lentamente durante meses o años hasta que se destruyen tantas células que el páncreas ya no puede producir suficiente insulina para controlar los niveles de glucosa en sangre. La diabetes tipo 1 generalmente se desarrolla en la infancia o adolescencia y es la forma más común diagnosticada antes de los 20 años; sin embargo, también puede desarrollarse en adultos.

Los genes que hacen que las personas sean susceptibles a las exposiciones ambientales incluyen aquéllos que regulan la producción y el procesamiento de la insulina. Estos genes son más comunes en personas con ascendencia procedente de ciertas regiones geográficas como Escandinavia y Cerdeña.

Los anticuerpos contra las células y proteínas involucradas en la producción de insulina pueden detectarse en el cuerpo y proporcionan pruebas de que la diabetes es de tipo 1.

Varios virus (especialmente el virus coxsackie y el SARS-CoV-2 [COVID-19], así como el citomegalovirus congénito y la rubéola, y potencialmente los retrovirus) se han relacionado con la aparición de diabetes tipo 1. Los virus pueden infectar y destruir directamente las células del páncreas, o pueden causar la destrucción celular indirectamente.

La dieta también puede ser un factor. La ingesta de leche de vaca, avena, gluten y fibra dietética durante la lactancia se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 1. La ingesta de azúcar y carbohidratos, la suplementación con vitamina D, los nitritos y las proteínas también pueden estar asociados con el desarrollo de diabetes tipo 1, pero no se sabe exactamente cómo se relacionan estos factores. Algunos factores dietéticos, incluida la introducción tardía de leche de vaca, gluten y frutas, pueden proteger contra el desarrollo de diabetes.

La diabetes autoinmune puede desarrollarse en la edad adulta (llamada diabetes autoinmune latente del adulto [LADA por sus siglas en inglés]) y a menudo evoluciona más lentamente que la diabetes tipo 1 de la infancia.

Algunos casos de diabetes tipo 1 no parecen ser de naturaleza autoinmune y se desconoce su causa.

Cribado y prevención de la diabetes mellitus tipo 1

Cribado

El cribado de la diabetes tipo 1 no se recomienda para la mayoría de los niños o adultos. Los médicos a veces hacen pruebas para detectar la diabetes tipo 1 en personas con alto riesgo de diabetes tipo 1 (como hermanos o hijos de personas que tienen diabetes tipo 1). Las pruebas de autoanticuerpos contra la insulina o contra las células y proteínas que producen y liberan insulina permiten a los médicos identificar a personas con diabetes tipo 1 en etapa temprana e iniciar medidas preventivas.

Prevención

Ningún tratamiento puede prevenir por completo la diabetes mellitus tipo 1. Sin embargo, los familiares de personas con diabetes tipo 1 que tienen autoanticuerpos pero aún no han presentado síntomas de diabetes (etapa 1), pueden beneficiarse de un medicamento (teplizumab). Este medicamento puede prolongar la capacidad del páncreas para producir insulina y retrasar la aparición de los síntomas de la diabetes tipo 1.Ningún tratamiento puede prevenir por completo la diabetes mellitus tipo 1. Sin embargo, los familiares de personas con diabetes tipo 1 que tienen autoanticuerpos pero aún no han presentado síntomas de diabetes (etapa 1), pueden beneficiarse de un medicamento (teplizumab). Este medicamento puede prolongar la capacidad del páncreas para producir insulina y retrasar la aparición de los síntomas de la diabetes tipo 1.

Síntomas de la diabetes mellitus tipo 1

Muchas personas con diabetes pueden no tener síntomas, especialmente en la fase inicial de la enfermedad.

Los síntomas de hiperglucemia (niveles sanguíneos de glucosa elevados) incluyen:

  • Aumento de la sed

  • Aumento de la micción

  • Aumento del hambre

La glucosa pasa a la orina cuando su concentración sanguínea aumenta de 160 mg/dL a 180 mg/dL (8,9 a 10,0 mmol/L). Si la concentración de glucosa en la orina alcanza valores incluso más altos, los riñones secretan una cantidad adicional de agua. Dado que los riñones producen orina excesiva, las personas con diabetes orinan grandes volúmenes frecuentemente (poliuria) y pueden deshidratarse. La poliuria, a su vez, provoca polidipsia (sed excesiva). Puede haber adelgazamiento debido a la pérdida excesiva de calorías en la orina. A modo de compensación, se siente un hambre exagerada.

Otros síntomas de diabetes son:

  • Visión borrosa

  • Somnolencia

  • Náuseas

  • Disminución de la energía o la resistencia

En la diabetes de tipo 1, los síntomas suelen comenzar bruscamente y de modo notorio. A partir de ella, puede desarrollarse rápidamente un trastorno denominado cetoacidosis diabética, una complicación en la que el cuerpo produce un exceso de ácido. Además de los síntomas habituales de la diabetes consistentes en la sed y la micción excesiva, los síntomas iniciales de la cetoacidosis diabética incluyen además náuseas, vómitos, fatiga y, sobre todo en los niños, dolor abdominal. La respiración se vuelve rápida y profunda, debido a que el organismo intenta corregir la acidez de la sangre (véase Acidosis), y el aliento tiene un olor afrutado o parecido al del producto utilizado para limpiar la laca de uñas. Sin tratamiento, la cetoacidosis diabética evoluciona hasta el coma y la muerte, a veces en cuestión de horas.

La diabetes tipo 1 progresa en etapas: la enfermedad generalmente comienza con el desarrollo de anticuerpos que indican que el sistema inmunitario está atacando a las células productoras de insulina del cuerpo, lo que va seguido por la aparición de concentraciones elevadas de azúcar en sangre y, finalmente, aparición de síntomas.

Diagnóstico de la diabetes mellitus tipo 1

  • Medición del nivel de glucosa en la sangre, a veces en ayunas o después de consumir una cantidad estándar de azúcar

  • A veces autoanticuerpos

El diagnóstico de diabetes se basa en la presencia de concentraciones sanguíneas de glucosa (glucemia) inusualmente elevadas, utilizando una prueba de glucosa en ayunas, hemoglobina A1C o una prueba de tolerancia oral a la glucosa, y a veces una concentración de glucosa aleatoria. Véase Introducción a la diabetes - Diagnóstico, para una discusión más detallada.

Una vez se diagnostica la diabetes, los médicos a menudo solicitan más pruebas, de autoanticuerpos, para determinar si la causa es una reacción autoinmune, lo que indica que la diabetes es tipo 1.

La combinación del nivel de glucosa en sangre, la presencia de autoanticuerpos y el hecho de que la persona presente síntomas se utiliza para determinar la etapa de la diabetes tipo 1.

La edad no es un método fiable para diagnosticar el tipo específico de diabetes porque tanto los niños como los adultos pueden desarrollar diabetes tipo 1 y tipo 2.

Tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1

  • Inyecciones de insulina y control de glucosa en sangreInyecciones de insulina y control de glucosa en sangre

  • Educación

  • Dieta

  • Medicamentos para prevenir complicaciones

La insulina, la educación y el manejo dietético son los pilares del tratamiento de la diabetes tipo 1.

Puesto que es menos probable que aparezcan complicaciones de la diabetes si la glucemia se controla de forma estricta, el objetivo del tratamiento consiste en mantener los valores glucémicos lo más cerca posible del intervalo normal, minimizando al mismo tiempo el riesgo de episodios peligrosos de glucemia baja.

Es útil llevar o usar una identificación médica (como una pulsera o una etiqueta) para alertar a los profesionales de la salud de que se padece diabetes. De esta forma, pueden administrar de inmediato un tratamiento para salvar la vida, sobre todo, en caso de traumatismos o de alteraciones del estado mental.

Si se padece diabetes, se debe dejar de fumar y consumir solo cantidades moderadas de alcohol (hasta una bebida al día en el caso de las mujeres y dos en el de los hombres).

Tratamiento farmacológico de la diabetes

Insulina

Es necesario administrar un tratamiento con insulina en todos los casos de diabetes de tipo 1 o, de lo contrario, la persona afectada se pondrá muy enferma. Por lo general, la insulina se inyecta debajo de la piel. El objetivo es intentar replicar el patrón de secreción de insulina de una persona que no tiene diabetes, utilizando una forma de insulina de acción prolongada relativamente constante (basal) junto con formas de acción más corta en las comidas para combatir el aumento de azúcar en sangre.

Alternativamente, una bomba de insulina libera insulina de forma continua desde un depósito a través de una pequeña cánula (un tubo hueco de plástico) que permanece en la piel. La velocidad de administración de la insulina se puede ajustar en función de la hora del día, de si la persona está haciendo ejercicio o de otros parámetros. La persona afectada puede administrarse dosis adicionales de insulina según lo necesite en función de las comidas, o para corregir los niveles altos de glucemia. La bomba imita más fielmente la forma en que el cuerpo produce normalmente insulina en comparación con las inyecciones.

Una bomba de insulina utilizada junto con un monitor continuo de glucosa, un dispositivo externo que se adhiere al cuerpo y registra continuamente los niveles de glucosa en sangre, se denomina sistema de administración de insulina de circuito cerrado híbrido. Con estos sistemas (a veces denominado páncreas artificial), se utiliza un algoritmo para calcular y administrar automáticamente los valores de referencia de insulina a través de una bomba de insulina, en función de la información administrada por un monitor de glucosa que actúa de forma continuada. Sin embargo, este dispositivo no elimina la necesidad de que la persona en cuestión controle su glucemia en sangre y programe la bomba para administrar insulina en bolo antes de las comidas.

Véase Medicamentos para el tratamiento de la diabetes - Insulina para obtener más información.

Otros fármacos

Ciertos medicamentos para la presión arterial (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o bloqueadores de los receptores de angiotensina II) se administran a personas con diabetes e hipertensión o enfermedad renal crónica.

Se administran estatinas a muchos adultos con diabetes, dependiendo de su edad y sus factores de riesgo para ateroesclerosis y enfermedad de las arterias coronarias.

Educación sobre la diabetes

Si se padece diabetes, es muy beneficioso leer información sobre este trastorno y entender que tanto la alimentación como el ejercicio influyen en la glucemia, además de conocer la manera de evitar complicaciones. El personal de enfermería u otro profesional clínico que haya recibido formación en diabetes puede informar sobre la alimentación, el ejercicio, el control de la glucemia y la administración de insulina. La educación sobre la diabetes se considera una parte importante del tratamiento de la diabetes y, además de proporcionarse en el momento del diagnóstico, los médicos revisan y refuerzan la información en cada visita.y la administración de insulina. La educación sobre la diabetes se considera una parte importante del tratamiento de la diabetes y, además de proporcionarse en el momento del diagnóstico, los médicos revisan y refuerzan la información en cada visita.

Dieta para personas con diabetes

La alimentación es muy importante en personas con cualquier tipo de diabetes mellitus. por lo que es recomendable alimentarse de forma sana y equilibrada y esforzarse por mantener un peso saludable. Si se padece diabetes, es muy beneficioso acudir a un nutricionista o a un experto en diabetes que ayude a elaborar un plan de alimentación óptimo. Dicho plan podría incluir límites en azúcares simples, alimentos procesados y grasas saturadas, así como un aumento de fibra dietética.

Las personas con diabetes tipo 1 usan el recuento de carbohidratos o el sistema de intercambio de carbohidratos para equilibrar su dosis de insulina y el contenido de carbohidratos de su comida. El recuento de la cantidad de carbohidratos en una comida se utiliza para calcular la cantidad de insulina que la persona se administra antes de comer. Sin embargo, la proporción entre carbohidratos e insulina (la cantidad de insulina administrada por cada gramo de carbohidrato en la comida) es diferente para cada persona, y las personas con diabetes necesitan trabajar en estrecha colaboración con un dietista que tenga experiencia en el trabajo con personas con diabetes para llegar a dominar la técnica. Algunos expertos han aconsejado el uso del índice glucémico (una medida del impacto que tiene la ingesta de un alimento que contenga carbohidratos en los niveles sanguíneos de glucosa) para distinguir entre los carbohidratos de metabolismo rápido y los de metabolismo lento.

Las personas que estén tomando insulina deben evitar dejar pasar periodos largos entre comidas para prevenir la hipoglucemia. Aunque las proteínas y las grasas de la dieta contribuyen a la cantidad de calorías ingeridas por una persona, sólo el número de carbohidratos tiene un efecto directo en los niveles sanguíneos de glucosa. La American Diabetes Association ofrece muchos consejos útiles sobre los tipos de dieta (tips on diet), incluyendo recetas. Incluso cuando se sigue una dieta adecuada, es necesario tomar medicamentos para reducir el colesterol para disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.

No existen recomendaciones específicas sobre los porcentajes de calorías que deben provenir de carbohidratos, proteínas o grasas. Ajustar la dieta a las circunstancias individuales puede ayudar a las personas a controlar las fluctuaciones en su nivel de glucosa. El control dietético debe individualizarse según la edad, la talla, el nivel de actividad, los gustos, las preferencias, la cultura y los objetivos de la persona, y también debe tener en cuenta otras condiciones médicas. Las personas deben consumir una dieta rica en alimentos integrales en lugar de alimentos procesados. Los carbohidratos deben ser de alta calidad y deben contener cantidades adecuadas de fibra, vitaminas y minerales, y ser bajos en azúcar añadido, grasa y sodio. 

Ejercicio para personas diabéticas

Practicar una cantidad adecuada de ejercicio (al menos 150 minutos por semana repartidos durante al menos tres días, o lo que el paciente pueda manejar si otras condiciones de salud limitan el ejercicio) contribuye a controlar el peso y a mejorar las concentraciones de glucosa en sangre. Como las concentraciones de glucosa en sangre bajan durante el ejercicio, las personas deben estar alerta a los síntomas de hipoglucemia. En ocasiones, al practicar ejercicio durante un tiempo prolongado, es necesario tomar un pequeño aperitivo, disminuir la dosis habitual de insulina, o ambos.

Cuidado de los pies

Por todo lo anterior, el cuidado de los pies es fundamental (véase Cuidado de los pies). Es importante proteger los pies de las lesiones y mantener la piel húmeda aplicando una buena crema hidratante. El calzado debe ajustarse correctamente, sin que produzca ninguna zona de irritación. Debe tener una amortiguación apropiada para distribuir la presión que se origina el estar de pie. No es aconsejable andar descalzo. Puede ser muy beneficioso acudir a un podólogo (un médico especializado en el cuidado de los pies) para que realice tareas como cortar las uñas de los pies y quitar las callosidades. Del mismo modo, se debe evaluar de forma periódica la sensibilidad y la circulación sanguínea de los pies.

Vacunación para personas con diabetes

Todos los pacientes con diabetes, incluida la diabetes tipo 1, deben recibir las vacunas recomendadas, incluidas las vacunas contra Streptococcus pneumoniae, gripe, hepatitis B, varicela, virus respiratorio sincitial y COVID-19.

Trasplante de páncreas y de células de los islotes

Las personas con diabetes tipo 1 a veces reciben un trasplante del páncreas entero o sólo de las células productoras de insulina procedentes de un páncreas donante. Este procedimiento puede permitir que las personas con diabetes mellitus tipo 1 mantengan niveles normales de glucosa. Sin embargo, dado que deben administrarse fármacos inmunosupresores para evitar que el cuerpo rechace las células trasplantadas, el trasplante de páncreas suele llevarse a cabo únicamente en personas que tengan complicaciones graves causadas por la diabetes o que vayan a recibir otro órgano trasplantado (como por ejemplo un riñón) y por lo tanto requieran medicamentos inmunosupresores de todos modos.

Monitorización del tratamiento de la diabetes tipo 1

Controlar la glucemia es una parte esencial del tratamiento antidiabético. La monitorización rutinaria de la glucemia proporciona la información necesaria para hacer los ajustes requeridos en los medicamentos, la dieta y los regímenes de ejercicio. El hecho de esperar para controlar la glucosa en sangre hasta que haya síntomas de concentraciones bajas o elevadas de glucosa en sangre es potencialmente perjudicial.

Objetivos del tratamiento de la diabetes

Los expertos recomiendan que las personas mantengan sus niveles de glucosa en sangre:

  • Entre 80 y 130 mg/dL (4,4 y 7,2 mmol/L) en ayunas (antes de las comidas)

  • Por debajo de 180 mg/dL (10,0 mmol/L) 2 horas después de las comidas

La concentración de hemoglobina A1C debe ser inferior al 7%.

Algunas personas usan un monitor de glucosa continuo (MCG), un dispositivo externo que está conectado al cuerpo y registra continuamente las concentraciones de glucosa en sangre. Cuando se utiliza este tipo de dispositivo, los médicos emplean una medida diferente para determinar si las concentraciones de glucosa en sangre están siendo controladas. Utilizan un valor llamado tiempo en el intervalo. El tiempo en el intervalo es el porcentaje de tiempo durante un período específico en el que la concentración de glucosa en sangre se encuentra en el valor objetivo de la persona. El intervalo habitual es de 70 a 180 mg/mL (3,9 a 9,9 mmol/L).

Dado que un tratamiento agresivo para lograr estos objetivos aumenta el riesgo de que la glucosa en sangre baje demasiado (hipoglucemia), los objetivos de glucemia se ajustan para algunas personas en quienes la hipoglucemia es particularmente indeseable, como los adultos mayores.

Muchos factores provocan cambios en la glucemia:

  • Dieta

  • Ejercicio

  • Estrés

  • Enfermedades

  • Medicamentos

  • Distintos momentos del día

La glucemia puede dispararse después de comer alimentos con muchos carbohidratos. El malestar psíquico, las infecciones y muchos fármacos tienden a provocar hiperglucemia. Es común que la glucemia sea más alta en las primeras horas de la mañana debido a la liberación normal de hormonas (hormona del crecimiento y cortisol), una reacción denominada fenómeno del alba o del amanecer. La glucosa en sangre aumenta de forma significativa cuando el organismo libera determinadas hormonas en respuesta a una hipoglucemia (efecto de Somogyi). El ejercicio puede disminuir considerablemente la glucemia.

Las personas con diabetes tipo 1 pueden presentar oscilaciones más frecuentes en los niveles de glucemia, dado que no producen insulina. Las infecciones, el retraso en el movimiento de los alimentos a través del estómago y otros trastornos hormonales también pueden contribuir a grandes oscilaciones de la glucemia.

En las personas que tienen dificultad para controlar la glucemia, los médicos buscan otros trastornos que pudieran estar causando el problema, y también proporcionan formación adicional a las personas afectadas acerca de cómo controlar la diabetes y tomarse la medicación.

Control de los niveles de glucosa en la sangre (glucemia)

La glucemia se mide fácilmente en casa o en cualquier lugar. Las personas afectadas deberían llevar un registro de las concentraciones de glucosa en sangre y compartirlo con su médico o personal de enfermería, o llevar a su médico el medidor o el lector del sistema de monitorización continua de la glucosa para ayudar a los médicos y al personal de enfermería a aconsejar sobre cómo ajustar la dosis de insulina. Por lo general, se aprende a ajustar la dosis de La glucemia se mide fácilmente en casa o en cualquier lugar. Las personas afectadas deberían llevar un registro de las concentraciones de glucosa en sangre y compartirlo con su médico o personal de enfermería, o llevar a su médico el medidor o el lector del sistema de monitorización continua de la glucosa para ayudar a los médicos y al personal de enfermería a aconsejar sobre cómo ajustar la dosis de insulina. Por lo general, se aprende a ajustar la dosis deinsulina por cuenta propia cuando sea necesario.

En la mayoría de los casos, se usa una punción digital para el análisis de glucosa para controlar la glucemia. La mayoría de los dispositivos de medición (glucómetros) requieren una gota de sangre que se obtiene pinchando la punta del dedo con una pequeña lanceta. Esta lanceta contiene una aguja minúscula que puede pincharse en el dedo o puede alojarse en un dispositivo con un resorte que la introduce en la piel de manera más fácil y rápida. En general, se considera que el pinchazo solo causa molestias mínimas. Después, se coloca una gota de sangre en una tira reactiva. La tira contiene sustancias químicas que experimentan cambios dependiendo del nivel de glucosa. El glucómetro lee estos cambios e informa del resultado en un monitor digital. Algunos dispositivos permiten que la muestra de sangre se obtenga de otros lugares, como la palma de la mano, el antebrazo, el brazo, el muslo o la pantorrilla. Los glucómetros son más pequeños que una baraja de naipes.

En los sistemas de monitorización continua de la glucosa se coloca un pequeño sensor de glucosa debajo de la piel. El sensor mide los niveles de glucosa en sangre cada pocos minutos. Hay dos tipos de monitorización continua de la glucosa, con diferentes propósitos:

  • Profesional

  • Personal

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa profesionales recaban información continua sobre la glucemia durante un período de tiempo (de 72 horas hasta 14 días). Los médicos utilizan esta información para hacer recomendaciones de tratamiento. Los sistemas de monitorización continua de la glucosa profesionales no proporcionan datos a la persona con diabetes. La ventaja de este tipo de sistemas de monitorización continua de la glucosa es que el comportamiento y el tratamiento de la persona no se ven afectados por los resultados de la glucosa en sangre, por lo que este tipo de sistemas ofrecen una instantánea más realista de su glucosa en sangre en condiciones de la vida real.

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa personales son utilizados por la persona y proporcionan en tiempo real los datos de glucemia, en un pequeño monitor portátil o en un teléfono inteligente conectado. Se pueden configurar alarmas en el sistema de sistemas de monitorización continua de la glucosa para que suenen cuando los valores de la glucemia bajen o suban demasiado, de manera que se puedan detectar con rapidez posibles cambios preocupantes en la glucemia.

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa se pueden usar hasta 14 días seguidos, a menudo no requieren calibración y se pueden usar para la dosificación de insulina sin confirmación de glucosa por punción digital. Existen también sistemas en los que el dispositivo de monitorización continua de la glucosa se comunica con las bombas de insulina para detener la entrega de insulina cuando los niveles de glucosa en sangre empiezan a disminuir (suspensión en el nivel umbral) o para administrar insulina diariamente (sistema de bucle cerrado híbrido).cuando los niveles de glucosa en sangre empiezan a disminuir (suspensión en el nivel umbral) o para administrar insulina diariamente (sistema de bucle cerrado híbrido).

Son particularmente útiles en determinadas circunstancias, como cuando la glucemia cambia de manera rápida y frecuente (sobre todo, si en ocasiones los valores pueden llegar a ser muy bajos) en presencia de diabetes de tipo 1, y estos cambios se detectan con dificultad en la prueba de punción en el dedo. Los sistemas de monitorización continua de la glucosa permiten medir el periodo de tiempo durante el cual su concentración de glucosa en sangre permanece dentro de un cierto intervalo; los médicos utilizan esta medida para establecer objetivos para el tratamiento y ajustar las dosis de insulina. Incluso en personas que no usan insulina, los sistemas de monitorización continua de la glucosa (MCG) pueden proporcionar información valiosa sobre cómo afectan los diferentes alimentos y actividades a la concentración de azúcar en sangre.. Incluso en personas que no usan insulina, los sistemas de monitorización continua de la glucosa (MCG) pueden proporcionar información valiosa sobre cómo afectan los diferentes alimentos y actividades a la concentración de azúcar en sangre.

Hemoglobina A1C

El tratamiento se supervisa mediante un análisis de sangre denominado determinación de la hemoglobina A1C (fracción de la hemoglobina sujeta a glucosilación). Si existe hiperglucemia, los cambios se detectan en la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en la sangre. Estas alteraciones son directamente proporcionales a la glucemia durante un periodo prolongado. Cuanto mayor sea la concentración de hemoglobina A1C, más elevados han sido los niveles de glucosa. De este modo, a diferencia de la medición de glucosa en la sangre que revela el valor en un momento determinado, la medición de la hemoglobina A1C pone de manifiesto si se ha controlado la glucemia en los meses anteriores.

Cuando se padece diabetes, el objetivo consiste en alcanzar un nivel de hemoglobina A1C inferior al 7%. Alcanzar este nivel es a veces difícil, aunque cuanto más bajo sea el valor de la hemoglobina A1C, menor es la probabilidad de sufrir complicaciones. Los médicos pueden recomendar un objetivo ligeramente más alto o más bajo para ciertas personas, en función de su estado de salud en particular. Sin embargo, los valores superiores al 9% denotan un escaso control, y los que son superiores al 12% muestran un control muy deficiente. Se suele recomendar que la hemoglobina A1C se mida cada 3 a 6 meses.

Fructosamina

La fructosamina, un aminoácido que se ha unido a la glucosa, también es útil para controlar la glucosa en sangre durante un período de unas pocas semanas y se usa generalmente cuando los resultados de la hemoglobina A1C no son fiables, como en el caso de personas con anemia causada por carencia de hierro, ácido fólico o vitamina B12, o por formas anómalas de hemoglobina como las de la anemia de células falciformes (anemia drepanocítica o drepanocitosis) o bien la talasemia.

Análisis de orina

Las cetonas son sustancias químicas producidas por el cuerpo cuando utiliza grasa como combustible. Esto ocurre cuando no hay suficiente insulina para transportar la glucosa (azúcar) a las células, donde puede utilizarse como combustible. Las personas con diabetes tipo 1 deben medir las cetonas en la orina si experimentan síntomas, signos o desencadenantes de cetoacidosis, como náuseas o vómitos, dolor abdominal, fiebre, síntomas de resfriado o gripe, especialmente si presentan hipoglucemia o hiperglucemia sostenidas.

Aunque se pueden realizar análisis de orina para detectar la presencia de glucosa, no es un buen método para supervisar el tratamiento ni para ajustarlo. Los análisis de orina pueden conducir a error porque es probable que la cantidad de glucosa en la orina no refleje la concentración de glucosa en sangre en un determinado momento. La glucemia puede disminuir o aumentar notablemente sin que se detecte ningún cambio en los niveles de glucosa en la orina.

Complicaciones de la diabetes mellitus tipo 1

Prevenir, identificar y tratar las complicaciones de la diabetes es uno de los principales objetivos del cuidado de la diabetes.

Las complicaciones agudas (inmediatas) de la diabetes tipo 1 y su tratamiento incluyen cetoacidosis diabética e hipoglucemia.

Para una discusión detallada de complicaciones específicas, véase Complicaciones a largo plazo de la diabetes mellitus.

Complicaciones a largo plazo de la diabetes tipo 1

La mayoría de las complicaciones de todos los tipos de diabetes, incluida la diabetes tipo 1, son consecuencia de problemas en los vasos sanguíneos. Cuando las concentraciones de glucosa se mantienen altas durante mucho tiempo, los vasos sanguíneos, tanto microscópicos como de gran calibre, se estrechan por 2 razones:

  • Las sustancias compuestas por azúcares complejos se acumulan en las paredes de los vasos sanguíneos de pequeño calibre, provocando su engrosamiento y la aparición de fugas

  • Además, el control inadecuado de la glucemia aumentan la concentración de sustancias grasas en la sangre, lo que resulta en ateroesclerosis y en un menor riego sanguíneo en los vasos de gran calibre.

El engrosamiento y estrechamiento reduce el flujo sanguíneo a muchas partes del cuerpo, lo que conduce a problemas, incluidos problemas oculares, enfermedad renal, problemas neurológicos, úlceras del pie, ateroesclerosis, accidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica.

Las personas con diabetes tipo 1 también corren riesgo de padecer otras enfermedades autoinmunes. Las más comunes de estas son la enfermedad tiroidea, la enfermedad celíaca y la anemia perniciosa (deficiencia de vitamina B12). Las enfermedades asociadas menos comunes incluyen la enfermedad de Addison, la enfermedad hepática autoinmune y la miastenia grave.

Cribado para las complicaciones de la diabetes tipo 1

Existen muchas pruebas de detección que se realizan a las personas con diabetes tipo 1. Poco después del diagnóstico, se debe verificar la presión arterial, los niveles de lípidos y la función tiroidea de las personas afectadas. Aproximadamente 5 años después del diagnóstico, las personas deben comenzar a someterse a exámenes oculares, exámenes del pie y detección de la función renal mediante análisis de orina y sangre. La mayoría de estas pruebas se realizan cada 1 a 2 años durante el resto de la vida de la persona. Otras pruebas de detección, para insuficiencia cardíaca, enfermedad arterial periférica, anemia perniciosa y enfermedad celíaca, pueden realizarse según la edad, los síntomas u otros factores de riesgo de la persona.

Más información

Los siguientes son recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el Manual no es responsable del contenido de los recursos.

  1. American Diabetes Association: (Asociación estadounidense para la diabetes): información completa sobre la diabetes, incluyendo recursos para vivir con diabetes

  2. Breakthrough TD1 (anteriormente llamada JDRF, o Juvenile Diabetes Research Foundation [Fundación para la investigación sobre la diabetes juvenil]): información general sobre la diabetes mellitus tipo 1

  3. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases: (Instituto nacional para la diabetes y las enfermedades digestivas y renales): información general sobre la diabetes, incluyendo la investigación reciente y programas de alcance comunitario

Información del fármaco para el tema

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